Juan Pablo Flores, ejecutivo de la Unidad de los pueblos del Sur de Bolivia, anunció este miércoles que la región del Gran Chaco declaró estado de emergencia ante la intención de algunos cívicos y políticos de oposición de promover acciones de desestabilización con convocatorias a paros y movilizaciones.

“Nosotros nos encontramos como pueblos del Sur de Bolivia en emergencia y no vamos permitir que otra vez se paralice el país y lo dejen como lo han dejado en el golpe de Estado, por eso pedimos a la justicia cárcel para Luis Fernando Camacho y también para Rómulo Calvo”, señaló.

Adelantó que todos los pueblos del Sur realizarán sus actividades con normalidad el próximo lunes 11 de octubre y que no permitirán que se obligue a la gente a parar con grupos violentos, como lo hicieron el 2019.

Por su parte, Efraín Peralta, dirigente de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Sociales de los departamentos de Chuquisaca, Potosí, Tarija, Cochabamba, Beni, Oruro y La Paz, anunció que no se permitirá ninguna movilización y paro convocado por grupos políticos que impulsan el racismo y discriminación.

“Rechazamos contundentemente el paro convocado por ese grupo de racistas, estamos coordinando con los choferes, gremiales y otros sectores para que no se acate el paro, en Tarija, Potosí y Oruro ya se tomó la decisión de que las actividades se realizarán con normalidad”, subrayó.