La nave pertenecía a un club local y colisionó poco después de alzar el vuelo a un kilómetro del aeródromo. Las autoridades confirmaron seis sobrevivientes rescatados

Al menos 16 personas murieron este domingo al estrellarse un avión ligero L-410, a bordo del cual volaban 20 paracaidistas y dos tripulantes, en la localidad de Menzelinsk, al este de la república rusa de Tartarstán, informó la dirección regional del Ministerio de Emergencias ruso.

Seis personas fueron rescatadas, 16 no presentan señales de vida”, afirmó el ministerio en Telegram, modificando un balance previo que hablaba de 23 personas en total.

“A las 9.23 (6.23 GMT) recibimos la información sobre la caída de un avión ligero cerca de la ciudad de Menzelinsk”, declaró un representante del Ministerio de Emergencias, citado por Interfax.

Las unidades de bomberos y rescatistas, que acudieron inmediatamente al lugar del accidente, lograron contener las llamas y extraer de la aeronave a seis sobrevivientes, según el servicio de prensa del Ministerio de Emergencias.

Las autoridades apuntan a un fallo técnico como la causa más probable del siniestro.

El L-410 es un avión bimotor de fabricación checa que puede transportar hasta 19 pasajeros o 1,8 toneladas de carga a distancias de hasta 1.500 kilómetros.

Una de sus principales características es que puede ser empleado en aeródromos con pistas cortas y de tierra.

Según Interfax, el avión pertenecía a la Sociedad Voluntaria de Ayuda al Ejército, la Aviación y la Marina de Rusia, que se describe a sí misma como una organización deportiva y de defensa.

El jefe de la rama regional de la organización dijo que el club de paracaidismo que organizó el vuelo no tenía la culpa. “Somos los mejores, estamos entre los cinco mejores clubes”, dijo Ravil Nurmekhametov a la agencia de noticias TASS, añadiendo que el club había organizado campeonatos europeos y mundiales. “Los cosmonautas se entrenan aquí”, aseguró.

El avión ligero L-410, de fabricación checa, era uno de los dos aviones que utilizaba el club, según su página web.

Dos aviones L-410 sufrieron accidentes mortales en Rusia a principios de este año, dejando un total de ocho muertos.

Rusia era conocida por sus accidentes aéreos, pero en los últimos años ha mejorado la seguridad del tráfico aéreo con el cambio de los aviones soviéticos a los modernos. Sin embargo, el escaso mantenimiento de los aviones y las laxas normas de seguridad siguen provocando frecuentes accidentes en regiones remotas en los que se ven implicados aviones ligeros, con ocasionales tragedias a gran escala.